"Solamente aquél que construye el futuro tiene derecho a juzgar el pasado." FRIEDRICH WILHEM NIETZSCHE


lunes, 11 de abril de 2011

Amongst The Waves




"What used to be a house of cards
Has turned into a reservoir
Save the tears that were waterfalling
Let's go swim tonight, darling

And once outside the undertow
Just you and me, and nothing more
If not for love, I would be drowning
I've seen it work both ways

But I am up riding high amongst the waves

Where I can feel like I
Have a soul that has been saved
Where I can feel like I've
Put away my early grave

I gotta say it now
Better loud than too late

Remember back, the early days
When you were young, and less amazed
Suddenly the channel changed
The first time you saw blood

Cut to later, now you're strong
You've bled yourself, the wounds are gone
It's rare when there is nothing wrong
Survived and you're amongst the fittest

Love ain't love until you feel it
Up riding high amongst the waves

I can feel like I
Have a soul that has been saved
I can see the light
Coming through the clouds in rays

I gotta say it now
Better loud than too late
I gotta say it now
Better loud than too late

Hey...yeah...

Riding high amongst the waves
I can feel like I
Have a soul that has been saved
I can see the light
Coming through the clouds in rays

I gotta say it now
Better loud than too late

I gotta say it now
Better loud than too late

Say it now
Better loud than too late..."


Pearl Jam es una de esas bandas que ha ido acompañando muchos de los momentos de mi vida. Muchos y muy diferentes perdidos entre sus canciones. Sin embargo, el año pasado en verano, se produjo un punto de inflexión en mi ya estrecha relación con sus letras, con sus melodías. En mitad de la primera vez que podía disfrutarlos en directo. Bueno, antes y después. Es más que probable que ya haya algo de esa historia traducida por el niño (triste) entre tantas letras como empiezan a acumularse en este rincón. Sólo diré que fue la primera vez que lloré en un concierto. O la segunda, ya no recuerdo bien. Porque, curiosamente, fueron muy seguidas. Entre Pearl Jam y Mark Knopfler. Y con el alma del niño (triste) entre andamios, que decía una buena amiga.

En un mes estaré sentado en el mismísimo Albert Hall Theatre en Londres para ver a Eric Clapton y disfrutar de dos días inolvidables. En una ciudad que ya compartimos sin haberla compartido nunca. En otro de esos momentos que seguimos empeñados en pintar del color de la magia como nuestra historia, como cualquiera de nuestros días... Cosas de niños... entre niños... para niños.


Pearl Jam & Un niño (triste) cualquiera.

viernes, 8 de abril de 2011

Un comienzo ya comenzado




Iba a escribir que todos los principios, todos los nuevos caminos a los que se asoman nuestros pies, vienen unidos a una melodía. Y nada más entrar aquí, en el lugar donde las palabras sufren, entre las telarañas de casi seis meses sin sentarme un segundo en el balcón de mis propias palabras... me doy cuenta de que esa misma palabra, esa misma sensación presidía este rincón durante mi ausencia. Qué importante es la música.

Seis meses han pasado, parece increíble. Y, sin embargo, ahora casi de noche en la terraza, con el parque y Pearl Jam, con el silencio, el humo y los árboles de testigos, el niño (triste) sonríe. Sólo queda la tristeza de su esencia, de su propia historia. Ésa imposible de borrar de los huesos, la memoria y el alma. Uno, a veces pienso, de sus motivos para seguir siendo un niño. Una de sus razones para luchar.

Y mientras escribo estas líneas, siento, con el corazón en la mano, una tranquilidad infinita, una sonrisa eterna. Siento que hemos dibujado el camino que hemos querido, que el niño (triste) y la niña rubia han convencido al Universo de Coello, aquél que, quizá sólo por esta vez, no quería conspirar de nuestro lado, entre sonrisas, mimos y cariño. Del mismo lado de la ría. O quizá no, quizá ya puestos a dibujar y conspirar, nos hemos reído de Coello y hemos creado nuestro propio Universo. Se lo preguntaré si me lo encuentro por la calle.

Y siento que lo seguimos dibujando cada día y cada noche. Cada instante. Por eso me levanto y me acuesto contento, con ganas de seguir luchando y conspirando. Con ganas de seguir siendo un niño. Con ganas de ti. Por el momento... o para siempre, que, casual o causalmente, no lo tengo claro, siguen siendo sinónimos.

Un niño (triste) cualquiera.

PD; no sé dónde se han ido amontonando la hormigas todo este tiempo, pero el día que las encontremos...

martes, 16 de noviembre de 2010

Melodía y realidad...

Hacía años que no escuchaba esta canción y, sin saberlo, sin pretenderlo, me he dado cuenta de que es la canción de estos días. No sé, como si esa melodía pudiera explicar mucho mejor que ninguna palabra mi estado de ánimo... Además me encanta el videoclip. En su sencillez se mezclan tantas cosas...




"En la música todos los sentimientos vuelven a su estado puro y el mundo no es sino música hecha realidad." Arthur Schopenhauer



St. Germain & Un niño (triste) cualquiera.


PD; buena manera de viajar del final del martes al principio del miércoles. Y el viernes está ya tan cerca...

viernes, 12 de noviembre de 2010

Coleccionando Columpios

Zumaia'09




Aunque parezca gracioso o absurdo, colecciono columpios. Y nunca los guardo sólo para mi porque perderían todo su significado. La gracia está en compartirlos con otros niños que los merecen.

Los comparto con tus ojos que son capaces de disfrutarlos, que son partícipes de mi vida, de mi locura, que son ya parte de mi niño triste; que son, por derecho propio, el paréntesis en que desaparece su tristeza. Por el momento. O para siempre. Que siguen siendo, por derecho propio, sinónimos.

Recuerdo los primeros que guardé conscientemente. Los primeros que significaron mucho más que un lugar, que un instante para amontonar en la memoria. Los primeros que me recordaron, quizá por casualidad, quizá por darme la razón, que sigo siendo un niño. Y que disfruto siéndolo. Que esa es la clave, ese es el secreto. Y tu, estabas allí, casualidad también...


Un niño (triste) cualquiera.

PD; este fin de semana vuelvo a un lugar en el que disfruté muchos momentos cuando era más pequeño...

PD2; hace bastante tiempo que dejé de creer en las casualidades.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Más Que Imágenes...




"Quien olvida su historia, está condenado a repetirla." Jorge Agustín Nicolás Ruiz de Santaya


Al niño triste se le encoje el corazón viendo estas imágenes. Mi Bilbao sufriendo los horrores de la guerra. Me alegro de haber nacido años más tarde, de no haber podido vivirlo, quizá no hubiera podido contarlo... seguramente no habría podido contarlo. Ahora puedo hacerlo, aunque sea desde la distancia. En el tiempo, que no en el espacio, como demuestran esas mismas imágenes. El niño triste sabe que perdimos aquella guerra igual, aunque hayamos nacido 40 o 50 años más tarde. Mantener vivo en la memoria el recuerdo de lo que pasó, de aquellos a los que les tocó vivirlo, es el primer paso para evitar que se repitan los errores del pasado. Enseñárselo a los que no lo vivieron, nuestra victoria.


"Solamente aquel que construye el futuro tiene derecho a juzgar el pasado." FRIEDRICH WILHEM NIETZSCHE


Un niño (triste) cualquiera.


PD; es curioso lo que me gusta la Historia para ser un niño... Sigo empeñado en aprender de todo, ahora es tan fácil a tu lado...

martes, 2 de noviembre de 2010

Una Imagen...






Hegal egiten, bai, elkar hegal egiten...




"Neukan guzti zen amets bat, amets bat,
beti egoten nintzen
haren bizita zai.

Ai! ene ama euriak eta baso ilunak,
seinalatzen zizkidanez
ez, ez dira etorriko inoiz
Etzazu holako ametsik egin ez
Mantzo zihoan denbora niretzat
lehioak jarrita euriari begira
eta jendeak zion: "mutil horrek
amets bat bakarrik dauka"

Baina egun bate esnatzerakoan
txantxangorri bat ikusi nuen gelan
ta gero beste beste bat eta beste bat
inguratua nengoen...

Oh txantxagorriak,
gelako sapaian,
gelako sapaian,
Oh txantxangorriak,
gelako sapaian.

Orain herritik mutil bat falta da
ez dago inor bere etxeko lehioan
baso ilunetan dabil hegaletan
txantxangorriak bezala
Orain ba du bihotz nimino bat
eta bi hegal bi hegal euriz bustiak
Bularra du ere gorri kolorekoa eta
eta txantxangorria da

Txantxangorria naiz
baso ilunetan
bete zait ametsa
baso ilunetan
txantxangorria naiz
baso ilunetan
bete zait ametsa
txantxangorria naiz
txantxangorria naiz
hegal egiten! hegal egiten!
hegal egiten!"



ITOIZ & Un niño (triste) cualquiera.


PD; no hay nada como compartir sueños. Los niños lo sabemos bien. Ahora me voy a la cama, a seguir soñando contigo... esta vez... dormido ;)

domingo, 24 de octubre de 2010

(Triste) Aniversario



Hoy es el aniversario (19º, increíble lo rápido que pasa el tiempo...) de uno de los acontecimientos que han marcado la vida y la forma de ser del niño triste. Una pérdida importante, superada, entre otras mil razones en forma de sonrisa, el día que fui capaz de entender la parte positiva, el verdadero y único motivo que permite descansar a tu mente y a tu alma de toda la angustia y la tristeza extrema que genera un golpe tan duro de la más cruda realidad en la vida de cualquier persona, especialmente, de un niño.

Escribí el boceto de estos versos para una persona que no los merecía y que nunca los mereció. Años después los reencontré en una libreta y los terminé. Son para ti, aunque no vayas a poder leerlos nunca. Soy quien soy y como soy por ti & Nothing Else Matters.



("Triste lejanía,
corre por mis venas,
sin descanso, sin remedio,
hacia mi corazón
esperanzado e ingenuo
que retiene
tu imagen, tu voz, tu alegría...
Mis ojos te ven a cada instante
en lugares en que no estás,
nunca has estado ni estarás.
Y un te quiero se me escapa,
a cada sombra que la luna
medio en serio, medio en broma,
proyecta en la oscuridad
engañando a mis ojos
y a mi ya triste corazón.")



Un niño (triste) cualquiera.


PD; y mis versos, como mi tristeza, van entre paréntesis. Porque no hay nadie como tu y me haces tan feliz niña rubia... Zurekin bizi gureot!

lunes, 18 de octubre de 2010

Gírate y Mírame...



Hay mil detalles entre nuestros ojos, entre nuestra piel, entre nuestros sueños que me encantan, que, sin ir más lejos, simplemente, me hacen feliz. Lo reconozco, no hay problema. Malo y triste sería no ser consciente de algo tan hermoso. Es más, cualquiera que conozca aunque sólo sea un poquito al niño triste, debería notárselo en la cara. Igual que yo lo leo en la cara de la niña rubia que se esconde en tus gestos, en tu corazoncito y en lo más profundo de tu alma, de tu esencia, para qué nos vamos a engañar...

Y, a pesar de que ya he escrito sobre muchos de esos detalles, hasta ahora no le había hecho un hueco aquí, entre mis palabras, a uno de los que más disfruto. A uno que ha estado ahí desde el principio de los principios, desde que sólo cruzábamos miradas. Desde aquél primer café disfrazado de cerveza (tu ya me entiendes). La curiosidad siempre ha sido y será (esperemos por el bien de nuestro futuro) patrimonio de los niños...

Y es que todos los niños hemos vivido ese momento mágico, tras despedirnos de alguien, en que hemos luchado mentalmente contra la mismísima realidad (qué raro...) soñando y pidiendo que ese alguien se gire a mirar otra vez. Cómo si eso significase algo, dirán aquellos que no son capaces de ver más allá del gris que les rodea. Sí que significa. Lo entendí a base de girarme para verte girarte a mirarme. Lo entendí a base de compartir esa sonrisa, una más, pero una intensamente cómplice, intensamente compartida y disfrutada...

Y yo que quiero compartir contigo, del mismo lado de la ría, anocheceres y amaneceres, todas las risas, todos los besos, todos los sueños, espero que la niña rubia siga girándose a mirar al niño triste... aunque sólo nos separen las sábanas. & Nothing Else Matters.


Un niño (triste) cualquiera.


PD; cada vez me gusta más esta canción...

martes, 12 de octubre de 2010

Las Siete Casualidades*

(*tradicionalmente "Las Siete Diferencias", pero ésas no las he encontrado, así que mejor siete de las mil casualidades que compartimos...)



-La pasión de ver el mar y disfrutar de los pueblos de nuestra costa...

-La obsesión por nuestras miradas, por nuestros qués y nuestros nadas...

-La capacidad para encontrar en mis gestos al niño triste con la misma facilidad con la que yo encuentro en los tuyos a la niña rubia que llevas dentro...

-Observarlo todo desde lo alto de un tejado con los ojos apropiados, buscando y mimando cada detalle que merece la pena...

-Los camiones cargados de coches, las hadas, las palabras, el humo, el chocolate blanco...

-Disfrutar de cada beso, de cada abrazo, de nuestra piel como si no hubiera mañana...

-Improvisar más allá de la realidad, de sonrisa en sonrisa...

Y así hasta el infinito y para siempre. O por el momento. No me importa. El niño triste se ha dado cuenta de que la felicidad no es sino el brillo de sus propios ojos reflejándose en los tuyos. Y viceversa. Para siempre, que no por el momento. Algunas cosas se sienten tan dentro que se saben... & Nothing Else Matters.






Un niño (triste) cualquiera.


PD; he vuelto (bueltatzen...casualidad? qué hermoso verbo...) a encontrar mi paréntesis. Estaba entre tus brazos, tramposa. Te etxo de menos a cada rato...

lunes, 4 de octubre de 2010

Una Imagen...




Creo que...

...si hubiera sido un árbol... habría sido el mejor árbol...

...o quizá, realmente sea un árbol...




Un niño triste cualquiera.


PD; Me encanta esta canción aunque la letra no venga a cuento. A ver si la tocan mañana. Otro concierto a la vera de tus ojazos... No sé si será por eso, pero hacía tiempo que no sentía al niño triste tan contento... Dice que a ver qué vamos a hacer con tantas hormigas... =)

jueves, 23 de septiembre de 2010

Wide Awake



Éste no es el videoclip de esta canción, es simplemente un vídeo excelente que he encontrado en youtube. Ofrece un trocito de la peor de todas las realidades, ésa de la que somos únicos protagonistas los seres humanos y los seres no tan humanos. Me encanta la canción, me encanta la letra y me encanta el vídeo. Así que éste es, sin duda, el lugar que le corresponde. Además, ese estribillo dice mucho más, tanto, que se ha ganado un sitio entre los recortes que se amontonan a la derecha de estas palabras. "Wide Awake" de Audioslave. Otra canción para disfrutar... con los ojos apropiados.

Y no desesperéis, la esperanza sigue viva en los ojos de los niños. En nuestros ojos. En los ojos del niño que lleváis dentro. Si queréis, si sois capaces, de verlo, de sentirlo, de disfrutarlo, de compartir su visión de vuestro propio mundo...



Audioslave & Un niño triste cualquiera.



PD; Hay árboles que no pierden sus hojas cuando se acerca el mal tiempo. Como si incluso lo disfrutaran. El niño triste puede pensar en verde incluso en otoño. Sus ojos son capaces de pintar la realidad del color que le apetezca. Llámale privilegiado, llámale caprichoso... Ya sabes que son cosas de niños. Y lo sabes porque... A veces, muchas veces en nuestro caso, no hace falta decirlo todo. No hace falta decir nada.

PD2; Decía la canción de Bruce Springsteen que los ojos tristes nunca mienten ("Sad eyes never lie"), los ojos brillantes tampoco... & Nothing Else Matters.

PD3; ...& Nothing Else Matters... cuando entre todas las nubes, sigue viéndose la luna.


domingo, 19 de septiembre de 2010

Más Que Unos Versos



Guardé mi alma en un bloque de hielo,
Robó mi vida el difunto pasado,
A veces vivo, siempre cansado,
Cerré los ojos y olvidé el miedo.

Indicándome el nuevo camino,
Arriba, muy arriba, estaba la luna,
Se asomaba a mirar mis locuras,
Padeciendo conmigo lo vivido.

Ofreciéndome su amor me mató,
Resucité y sólo vivo para verla;
Triunfó la revolución con ella.

Otra vez miro sus ojos, esas perlas
De mar que hacen que en mi corazón,
Otra vez brille contenta mi estrella.

Tengo su imagen en sueños perdida,
En mi alma para siempre su figura;
Queriendo cada día alcanzar mi luna,
Unas veces soñada y tantas querida.

Indigna acompañante de la lluvia,
Es esta, mi pluma ensangrentada;
Recurrida ya mi voz cansada,
Oigo, esta vez, la alegría de la suya...



Un niño triste cualquiera.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Cuestión De Cojones


Hace doce años que conservo este artículo en un cajón. Curiosamente, está escrito el día de mi cumpleaños, así a bote pronto... de mi decimosexto cumpleaños. Hoy mientras mi neumonía y yo combatíamos el aburrimiento limpiando papeles viejos, lo he encontrado y me he reído un buen rato. Ya va siendo hora de hacerle un hueco aquí. Espero robaros más de una sonrisa. Que ya casi es viernes.

Recuerdos desde el Norte con cariño,

Un niño triste cualquiera.


---------------#----------#---------------


Hace tiempo que mi madre no me da la bronca por abusar del lenguaje soez en esta página, y empiezo a preocuparme. O ella envejece y se acostumbra, o estoy perdiendo facultades y volviéndome lingüisticamente correcto. Por fortuna, todavía llegan cartas de algún lector o lectora inasequibles al desaliento, afeándome mi poca vergüenza. E incluso Nacho Iglesias, el baranda de esta barraca, recibe periódicamente sugerencias para que en El Semanal me echen a la calle de una puta vez. La última es de un señor de Oviedo, por la letra jubilado y por el membrete notario, que me afea el uso e incluso el abuso de la palabra cojones, e incluso sugiere la posibilidad de que yo saque tanto a colación el asunto por algún trauma personal relacionado con mi propia virilidad o, subraya el amable comunicante, mi ausencia de ella. "A ver si es maricón", concluye por si no he captado los circunloquios preliminares.

En fin. Al margen de que yo pueda resultar más o menos maricón, la antedicha carta me viene al pelo para traerles a colación un impreso anónimo que hace tiempo circula por ahí -algún lector ha tenido el detalle de mandármelo-, y que, bajo el título Riqueza del castellano, enumera una exhaustiva relación de las diversas acepciones que en nuestra lengua, la de Quevedo y Cervantes, tienen los atributos masculinos. Y me van a perdonar el notario de Oviedo y mi madre, pero no resisto a glosar el asunto y poner los cojones en su sitio.

Por ejemplo: según confirma con acierto singular el mencionado folleto, el sentido de cojones depende según el numeral que lo acompaña. La unidad significa algo caro o costoso (eso vale un cojón), dos pueden sugerir arrojo o valentía (con dos cojones), tres significa desprecio (me importa tres cojones), y un número elevado suele apuntar dificultad extrema (conseguirlo me costó veinte pares de cojones). Del mismo modo basta un verbo para darle variedad a los significados. Verbigracia: tener puede referirse a valentía (esa tía tiene cojones), pero también censura, admiración o sorpresa (¡tiene cojones!) o perplejidad (¡manda cojones!).

Siguiendo con los verbos, acompañado de poner puede significar reto o aplomo (puso los cojones encima de la mesa), y el verbo tocar implica molestia, hastío o indiferencia (me toca los cojones), vagancia (se toca los cojones) e incluso desafío (anda y tócame los cojones). El término es también acepción de lentitud (viene arrastrando los cojones). Y en cuanto a amenaza, su uso es frecuente (te voy a volar los cojones) e incluso se recurre a ello para describir agresión física (fue y le pateó los cojones).

Los prefijos y sufijos también son importantes de cojones. Por ejemplo, a- significa miedo (acojonado), des- implica regocijo (descojonarse), y -udo implica calidad o perfección (cojonudo). También las preposiciones matizan lo suyo: de alude a éxito (nos fue de cojones) o intensidad (hace un frío de cojones), hasta define ciertos límites (hasta los cojones) y por alude intransigencia (por cojones). También se recurre a ellos como lugar de origen para definir cierto tipo de actitudes intrínsecamente españolas y como origen de voluntad inapelable (porque me sale de los cojones). En cuanto al color, la textura o el tamaño del asunto, los significados son ricos y diversos como la vida misma. Un color violeta define bajas temperaturas (se me quedaron los cojones morados del frío). Posición y tamaño son decisivos, tanto para precisar pachorra o tranquilidad (se pisa los cojones) como coherencia (lleva los cojones en su sitio). Sin que falten referencias cultas o históricas (tiene los cojones como el caballo de Espartero).

Así que ya me dirá usted, señor notario. A ver cuando Shakespeare, o Joyce, o la madre que los parió, en esa jerga onomatopéyica y septentrional que usaban los pastores para llamar a las ovejas, y los piratas para repartirse el botín contando con los dedos, fueron capaces de utilizar, con todo su Oxford, la palabra equivalente con tanta variedad, y tanta riqueza, y tanta prosapia como la usa hasta el más analfabeto de nuestros paisanos. Tres mil años de griego, latín, árabe y castellano respaldan el asunto. Lo que, se mire por donde se mire, es un respaldo lingüístico de cojones.


Arturo Pérez-Reverte
(Patente de Corso 28-04-1998)

lunes, 13 de septiembre de 2010

Cosas De Niños




Se acerca el día en que los niños controlaremos el mundo. Que cada cual limpie sus errores imperdonables como quiera o pueda. La revolución ha comenzado... y tenemos toda la vida por delante. Ventajas de no querer crecer... y conseguirlo. Niños, sonreid, ha sido, es y será siempre nuestra mejor arma.



"Niña rubia... zugaz pentsatzen,
badator gaua astiro,
besarkaturik gaudela,
amesten dut aldiro,
ondoan falta zara ta,
bixotzien ezta giro,
maite nozula dakidan arren,
esan eiztazu barriro!"



Un niño triste cualquiera.


PD; hace poquito, alguna niña, que no cualquiera, me regaló la definición más hermosa de una palabra tan viciada, tan corrompida por el mal, por la sangre derramada bajo su significado, por el poder, por la mismísima Historia... como es la frontera (muga para nosotros aquí en el Norte). Y es que la muga empieza siempre... cuando me alejo de ti & Nothing Else Matters.

PD2; tengo ganas de colgar ciertos cuadros en cierto hueco de cierta pared... =)

lunes, 6 de septiembre de 2010

Hay Historia Más Allá Del Suelo



El mundo está lleno de probabilidades. En la suave ladera de un monte, o en su lomo ampliamente curvo, imaginemos que un cuerpo fue enterrado. Se perdió la memoria de lo que allí está, pueden haber sido siglos, y tal vez sea así. Cuatrocientas veces el invierno allí dejó lluvias y nieves, cuatrocientas veces el otoño reverdeció la hierba, cuatrocientas veces el verano la secó, cuatrocientas veces la primavera lo cubrió todo de flores. Éste es un monte donde nada más se plantó que un cuerpo muerto, tal vez asesinado y por eso allí escondido. Pero en este cuatrocentésimo primer año después de que el hombre fuese sepultado, un hombre vivo asciende al monte (como antes lo hicieron otros, pero es éste el que nos importa), sin razón ninguna que se sepa, sólo para respirar el aire en su metamorfosis de viento, sólo para ver las distancias, los otros montes, para saber en fin si se mantiene el sino de ser los horizontes siempre azules. Sube al monte, pisa la hierba, los matojos, las piedras, siente todo eso debajo de las suelas, está vivo en esa sensación como en todas las otras que los sentidos le transmiten, y de pura felicidad se tiende en el suelo, cara al cielo, viendo pasar las nubes, oyendo el viento en los tallos de las plantas próximas. Alcanzó aquella plenitud que es flaqueza humana de imaginar que de repente lo sabemos todo y no precisamos explicación. Lo único que él no sabe es que, debajo, acompañando exactamente el contorno de su cuerpo, cuerpo sobre cuerpo, con un metro, si a tanto llega, separándolos, el muerto de hace cuatrocientos años ve ahora por los ojos del vivo, calavera sobre calavera, un cielo que parece igual y unas nubes hechas de la misma agua. Se levanta el vivo sin saber de nada, y el muerto empieza a esperar otros cuatrocientos años.

José Saramago, Manual de Pintura y Caligrafía.



Y eso que yo, ni lo entiendo todo, ni lo pretendo. Que soy más de improvisar...

Un niño triste cualquiera.

PD; esta foto y este texto se encontraron gracias a los ojos de un niño al que no hace mucho que conozco y que, sin embargo, se ha ganado mi cariño y mi amistad incondicional, espalda con espalda. A veces, aunque sólo sea a veces, recogemos lo que sembramos. A veces, aunque sólo sea a veces, encontramos aliados que llegan para quedarse. Cosas de niños... & Nothing Else Matters.

PD2; todavía me sorprende cómo ha cambiado mi vida en un año, parece increíble. Y que el niño triste haya sido capaz de aprender de tantas cosas, de tantas vivencias, buenas y malas, no deja de ser otra victoria frente a la realidad. Que dure la sonrisa, para siempre... o por el momento. Sigo sin tener clara la diferencia... ;)

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Feliz Año Nuevo


Es algo que los sociólogos todavía no han formulado; en contra de lo que indica la tradición, es muy posible que a la vuelta de las vacaciones de verano se conciban muchos más proyectos de cambio de vida personal que cuando se entra en el año nuevo.

No hay nada más sensato que la búsqueda de la felicidad. Y las vacaciones son un proyecto encapsulado de tratar de vivirla o, cuando menos, rozarla. Es el teórico momento de encontrarnos con nosotros mismos, porque cuando la obligación se relaja, la conciencia sensata se dilata.

Y en esas llegó Septiembre...

La realidad, cruda o bien asada, es el primer plato que siempre nos comemos a la vuelta de unas largas vacaciones. Y mientras lo vamos masticando, es un magnífico momento para, desde la intimidad, abrirle paso a la conciencia y tratar de visualizar nuestra realidad y nuestro previsible futuro. Para decidir, proyectar, soñar o despertar. Para crecer, seguir o acabar. Para vivir.

El tan cacareado estrés post-vacacional es una manera de resistirse a abrir la conciencia, es negarse a ver y entender nuestros propios errores y los de quienes nos rodean. Abrir la conciencia significa hacerse consciente, primero para valorar, y después para formular los grandes o diminutos propósitos para nuestro futuro.

¿Hay que esperar 122 días, los que faltan para el fin de año, para hacerlo?

Este 1 de Septiembre puede ser el inicio de tu año nuevo.

Ángela Becerra

The End (ADN, 1-IX-2010)



PD; ...puede ser el inicio de nuestro año nuevo ;)

sábado, 21 de agosto de 2010

Desde El Tejado (2)




No fue capaz de sentir el viento hasta que no levantó la cabeza y vio como se doblaban los árboles. Sus sentidos corrían desbocados a través de los ojos del niño triste hacia el increíble paisaje que se extendía a sus pies. En estos momentos de paz, antes de perderse en los más insignificantes rincones del mundo que tenía al alcance de sus pequeñas manos, antes de perderse en los más importantes rincones del mundo que escondía dentro de su propio ser, de su propio corazón, de su cabeza, de su alma... siempre le asaltaba la misma pregunta. ¿Por qué los tejados? Intentaba, sin éxito ni posibilidades, entender de dónde venía su obsesión, su placer por las alturas, por mirar al mundo, a la realidad, desde arriba, desde lo más arriba posible, aún sintiéndose siempre tan pequeño como el niño que era... y disfrutaba siendo.

Poco dura una pregunta de ese calibre en la mente de un niño cuando todo lo que le rodea consigue desbordarle. Entonces volvió a ser consciente del viento y se sentó en el tejado. Abrió los ojos, atento a cada detalle, y permitió conscientemente que la niebla se mezclara con el humo, y el humo, con las nubes, hasta que el blanco le inundó la cabeza, la memoria y los sentidos y la claridad le obligó a cerrarlos. En ese silencio único se sintió la respiración, notó su propio palpitar, como si no fuera suyo, como se nota, como se siente en otro cuerpo, en algún cuerpo... Extrañamente conocida, extrañamente agradable sensación. Definitivamente, somos las sensaciones que somos capaces de sentir... y transmitir. En un gesto, en una mirada, en un verso, en un sueño, en un beso, en un nada y en un todo.

No quería pensar, aunque sabía que se resistía inútilmente, que era una batalla perdida de antemano, de ésas que sólo deben combatirse por capricho o cabezonería. Una, a fin de cuentas, de sus batallas. De las batallas del niño triste. Y pensó cuántas veces se había salido con la suya la puta realidad, cuántas derrotas a sus manos podía recordar. Cuántas victorias. El balance era desolador, como siempre. Y el viento pareció gritarle que la realidad siempre termina ganando todas las guerras...

Y pensando en no pensar, mirando esa hermosa crestería que desafiaba al cielo tocando las nubes, perdido en un pueblecillo abandonado de Pirineos, sus ojos de niño se dieron cuenta de había algo más. De que acababa de descubrir parte del secreto. Se dio cuenta de que, quizá por suerte, por casualidad, por merecerlo, o porque sí, había sido, quizá incluso era, capaz de vivir, de sufrir y de disfrutar sus propios sueños. Y eso, pensó mientras sonreía, los convertía en reales. Y eso, en sí mismo, no dejaba de ser una victoria frente a la mismísima realidad. Quizá incluso, la victoria... & Nothing Else Matters.


Un niño triste cualquiera.


PD; "... Think it twice, it's another day for you and me in paradise..."

PD2; Hoy empiezan mis fiestas, la Aste Nagusi (Semana Grande) de mi Bilbao. Desde el año pasado he imaginado esta semana mágica de mil maneras posibles en función de la situación que me tocaba vivir y de mi propio estado de ánimo. Ayer, en el último suspiro, todo volvió a dar un giro inesperado. Cada día disfruto más improvisando. Estoy pensando en convertirlo en mi manera de vivir... y de sonreir. Y encima sale el sol. Esto merece otra canción. Recuerdos desde el Norte.


martes, 17 de agosto de 2010

Change The World

Cualquiera que me lea normalmente, cualquiera que haya pasado por aquí un par de veces, aquellos que sois capaces de ver y sentir al niño triste entre mis palabras, aquellos que habéis conseguido y disfrutado viendo como nuestra relación era capaz, incluso, de cruzar la frontera que marca la pantalla... sabéis de mi más que pasión por la música. O deberíais. Este rincón está lleno de canciones, de letras...

Y es que siempre he tenido la sensación, la impresión, la teoría, de que muchas canciones en un momento concreto de nuestra vida, ponen letra a lo que sentimos mejor de lo que nos lo podríamos explicar a nosotros mismos. Soy perfectamente consciente de que esto no es un descubrimiento mío, pero también puedo decir que el niño triste tiene un sentido especial para esas cosas, para los detalles, para las casualidades. Y para disfrutarlas. Cosas de niños...

Así que entre canciones, como siempre, pero esta vez perdido en Pirineos, un cd del coche me devolvió a la cabeza ésta de Eric Clapton. Me encanta porque en su manera de tocar, en su música, en sus punteos a la guitarra, puedo ver al niño que lleva dentro. La música nunca tendrá dueño, pero de tenerlo, debería pertenecer a los que la viven y la disfrutan. Como la vida misma.

"Change the world", grabada el año 1999 en el Madison Square Garden en New York. Espero que os guste, no os perdáis ni una palabra, ni una nota, es una canción para escucharla... con los ojos apropiados.





"If I could reach the stars I'd pull one down for you
Shine it on my heart so you could see the truth
That this love I have inside is everything it seems
But for now I find it's only in my dreams

That I can change the world
I would be the sunlight in your universe
You will think my love was really something good
Baby if I could change the world

If I could be king even for a day
I'd take you as my queen I'd have it no other way
And our love will rule in this kingdom we have made
Till then I'd be a fool wishin' for the day

That I can change the world
I would be the sunlight in your universe
You will think my love was really something good
Baby if I could change the world
Baby if I could change the world

- GUITAR SOLO -

That I can change the world
I would be the sunlight in your universe
You will think my love was really something good
Baby if I could change the world
Baby if I could change the world..."



Eric Clapton & Un niño triste cualquiera.


PD; Cinco días, cinco valles diferentes. Nos ha cundido el tiempo en Pirineos. El niño triste ha disfrutado hasta del mal tiempo y de la niebla. Es curioso como aun estando triste, el verde, el silencio, la luz y el frío de esas montañas mágicas tranquilizan su ánimo y hasta su alma. Le he visto sonreír & Nothing Else Matters.

viernes, 6 de agosto de 2010

Una Imagen...





A veces todo es tan sencillo...
(no he podido evitarlo, esos cepillos traman algo...)




Un niño triste cualquiera.


PD; sonriente, o lo que es lo mismo... haciendo nacer hormigas ;)

domingo, 1 de agosto de 2010

Susurros


Si llega un momento en tu vida en el que decides luchar, da igual, por una causa, una persona, un sueño o, incluso, por una sensación; lucha por la vida y no por la muerte. Lucha por aquello que respire, que sientas vivo, porque luchar por lo que ya está muerto es condenarte a una derrota segura. Y, para colmo de las tristes realidades, puede que cuando te des cuenta de lo que ya sabías, de lo que ya sentías, y, quién sabe, incluso aunque te queden ganas y fuerzas de luchar por lo que realmente querías, por lo que realmente respiraba y estaba vivo, ya no lo esté. Y vuelvas a luchar por algo muerto. Y así se repita siempre un ciclo que, como todos, nunca lleva a ninguna parte. Y cuando el destino de tus pasos es tu propia felicidad...


Un niño triste cualquiera.


PD1; me encanta la sensación, cuando no hay imágenes ni canciones como acompañamiento, de que las palabras que he escrito son las protagonistas... y se sienten como tales.

PD2; no sé si alguna vez en mi vida he escrito unas mismas líneas dedicadas para tanta gente a la que quiero.

PD3; si sabes que tienes un niño dentro, si alguna vez has sido capaz de sentirlo, de verlo reflejado en tus ojos, en tus gestos... hazle caso... Qué pierdes por intentarlo?